En esta entrada voy a nombrar las salas más importantes del monasterio
Ayer sábado por la mañana ya que no pude ir al parque de atracciones con mis amigos decidí acompañar a mis padres al monasterio del Escorial en San Lorenzo del Escorial.
Cuando llegamos sobre las 14:00 al pueblo, fuimos directamente a las taquillas hasta que desde el coche avistamos a lo lejos una marabunta de gente en las taquillas y decidimos comer y luego volver así que comenzamos dando una vuelta por la zona hasta las 14:30 que decidimos ir a comer a un restaurante del pequeño centro comercial y después decidimos dar un paseo por el casco viejo del pueblo observando los preciosos jardines y el horizonte desde un banco de un parque. Ya era hora y cogimos el coche para aparcarlo frente al monasterio pero todas las plazas estaban al completo y como todos los que iban detrás también estaban buscando sitio para aparcar tuvimos que darnos prisa. Afortunadamente encontramos una plaza libre de alguien que se había marchado y aparcamos allí mismo, desgraciadamente todas aquellas plazas estaban controladas por un parquímetro pero no tuvimos más remedio.
Desde allí caminamos hasta la puerta y tras pasar el escáner y pagar las entradas entramos en el monasterio y comenzó nuestra visita.
Empezamos en una habitación de tapices con los cuales se decoraban las habitaciones antiguamente, al lado había otra sala decorada con los cuadros favoritos del rey y una vitrina con los instrumentos de cocina y diferentes vajillas. Más adelante divisamos numerosas salas con primeros planos de construcción, maquetas del monumento e instrumentos de construcción de este.
A continuación pasamos por la sala de batallas donde, en las paredes se observan numerosas escenas de batallas que han tenido lugar en España. Tras otras salas encontramos la habitación de la reina decorada con cuadros de ella misma en su juventud y equipada con su alcoba y su escritorio. La puerta que comunica esta habitación con la siguiente está detalladamente decorada y la sala con la comunica se trata de una habitación con numerosas sillas en las que se realizaban las reuniones con los distintos reyes de Europa.
Las salas siguientes eran las habitaciones de los ministros del rey así como sus secretarios. La sala siguiente y anterior a la del rey era un espacio decorado con cuadros en el que se encontraba únicamente la silla de este en la cual le transportaban debido a su enfermedad. Ahora es el turno de la habitación del rey que se encontraba decorada con cuadros de su infancia, su juventud y sus antepasados ordenados cronológicamente. Esta habitación estaba equipada con la alcoba del rey y su gigantesco escritorio.
A continuación se encuentra un salón de enorme longitud cuyas paredes estaban repletas de cuadros de todos los tamaños y en el medio, bancos para poder admirarlos detenidamente.
Descendiendo unas escaleras encontramos el panteón de los reyes, una sala cilíndrica de gran altura decorado con pan de oro y motivos religiosos en el techo cuya función era guardar los sepulcros de todos los reyes y reinas que reinaron España ordenados cronológicamente de abajo arriba. La siguientes cinco salas eran las que guardaban los sepulcros de los infantes jóvenes y adultos por un lado y de los 65 infantes niños por otro. Aquí también se encontraba el sepulcro de Juan de Austria con su escultura encima.
Tras salir de la tienda de recuerdos nos dirigimos a la biblioteca del palacio de gran tamaño y que recogía un sin fin de libros junto a instrumentos geográficos e invenciones científicas para el mayor conocimiento de nuestro planeta.
La última sala del monasterio era la basílica que sin duda era el espacio del monasterio de mayor tamaño tanto de longitud como de altura decorado en los techos con motivos religiosos y contenía esculturas y cuadros de santos y vírgenes así como instrumentos eclesiásticos y la imagen de Dios todopoderoso crucificado en una de sus zonas. Tras salir del monasterio, visitamos los jardines de los frailes de gran extensión con arbustos podados en forma de laberinto, los huertos y el estanque.
Al ser las 18:00, el guardia nos hizo abandonar el lugar para cerrar la visita y entonces todas las familias y grupos de estudiantes regresaron a sus respectivos hogares. Sacamos el coche de la plaza y dos minutos después sonaron las campanas del monasterio para anunciar su cierre.
Cuando llegamos sobre las 14:00 al pueblo, fuimos directamente a las taquillas hasta que desde el coche avistamos a lo lejos una marabunta de gente en las taquillas y decidimos comer y luego volver así que comenzamos dando una vuelta por la zona hasta las 14:30 que decidimos ir a comer a un restaurante del pequeño centro comercial y después decidimos dar un paseo por el casco viejo del pueblo observando los preciosos jardines y el horizonte desde un banco de un parque. Ya era hora y cogimos el coche para aparcarlo frente al monasterio pero todas las plazas estaban al completo y como todos los que iban detrás también estaban buscando sitio para aparcar tuvimos que darnos prisa. Afortunadamente encontramos una plaza libre de alguien que se había marchado y aparcamos allí mismo, desgraciadamente todas aquellas plazas estaban controladas por un parquímetro pero no tuvimos más remedio.
Desde allí caminamos hasta la puerta y tras pasar el escáner y pagar las entradas entramos en el monasterio y comenzó nuestra visita.
Empezamos en una habitación de tapices con los cuales se decoraban las habitaciones antiguamente, al lado había otra sala decorada con los cuadros favoritos del rey y una vitrina con los instrumentos de cocina y diferentes vajillas. Más adelante divisamos numerosas salas con primeros planos de construcción, maquetas del monumento e instrumentos de construcción de este.
A continuación pasamos por la sala de batallas donde, en las paredes se observan numerosas escenas de batallas que han tenido lugar en España. Tras otras salas encontramos la habitación de la reina decorada con cuadros de ella misma en su juventud y equipada con su alcoba y su escritorio. La puerta que comunica esta habitación con la siguiente está detalladamente decorada y la sala con la comunica se trata de una habitación con numerosas sillas en las que se realizaban las reuniones con los distintos reyes de Europa.
Las salas siguientes eran las habitaciones de los ministros del rey así como sus secretarios. La sala siguiente y anterior a la del rey era un espacio decorado con cuadros en el que se encontraba únicamente la silla de este en la cual le transportaban debido a su enfermedad. Ahora es el turno de la habitación del rey que se encontraba decorada con cuadros de su infancia, su juventud y sus antepasados ordenados cronológicamente. Esta habitación estaba equipada con la alcoba del rey y su gigantesco escritorio.
A continuación se encuentra un salón de enorme longitud cuyas paredes estaban repletas de cuadros de todos los tamaños y en el medio, bancos para poder admirarlos detenidamente.
Descendiendo unas escaleras encontramos el panteón de los reyes, una sala cilíndrica de gran altura decorado con pan de oro y motivos religiosos en el techo cuya función era guardar los sepulcros de todos los reyes y reinas que reinaron España ordenados cronológicamente de abajo arriba. La siguientes cinco salas eran las que guardaban los sepulcros de los infantes jóvenes y adultos por un lado y de los 65 infantes niños por otro. Aquí también se encontraba el sepulcro de Juan de Austria con su escultura encima.
Tras salir de la tienda de recuerdos nos dirigimos a la biblioteca del palacio de gran tamaño y que recogía un sin fin de libros junto a instrumentos geográficos e invenciones científicas para el mayor conocimiento de nuestro planeta.
La última sala del monasterio era la basílica que sin duda era el espacio del monasterio de mayor tamaño tanto de longitud como de altura decorado en los techos con motivos religiosos y contenía esculturas y cuadros de santos y vírgenes así como instrumentos eclesiásticos y la imagen de Dios todopoderoso crucificado en una de sus zonas. Tras salir del monasterio, visitamos los jardines de los frailes de gran extensión con arbustos podados en forma de laberinto, los huertos y el estanque.
Al ser las 18:00, el guardia nos hizo abandonar el lugar para cerrar la visita y entonces todas las familias y grupos de estudiantes regresaron a sus respectivos hogares. Sacamos el coche de la plaza y dos minutos después sonaron las campanas del monasterio para anunciar su cierre.
¡¡QUE MARAVILLA!!













